14 de julio 2013 - Discurso del Embajador [fr]

En primer lugar, quisiera, en este día de fiesta nacional francesa, agradecer a las autoridades ecuatorianas por la cálida acogida que me han brindado a mi llegada al Ecuador, la misma que he disfrutado durante el transcurso de mi estadía en el país.
Más allá de esta acogida, incluso más allá de la apasionante experiencia de mi trabajo diario como Embajador de Francia en Quito, lo que más me impresionó durante los 3 últimos años, es la calidad de los hombres y de las mujeres que he conocido, comenzando en el propio gobierno. Permítanme decirlo, más allá de las inmensas reservas naturales que posee el Ecuador, son las cualidades humanas y profesionales, esta confianza en el futuro, lo que me vuelve muy optimista sobre las perspectivas de su país, en un continente que vive un crecimiento notable en todos los sentidos.

En segundo lugar, quiero dar las gracias a todo el cuerpo diplomático. Estimados colegas y amigos, he apreciado su gentileza, su profesionalismo, y si hay que decirlo, su espíritu de cuerpo, en el sentido más noble del término. He escuchado con mucha atención los consejos y análisis de mis colegas latino-americanos, a quienes admiro por su apertura de espíritu y su hospitalidad. Por supuesto, he cultivado lazos personales y de trabajo muy estrechos con los embajadores de la unión europea. Tuve el honor y la satisfacción de presidir nuestro pequeño grupo local, lo que me permitió confirmar, una vez más, que el espíritu europeo no está ligado a un espacio geográfico sino a valores.

Saludo también, en este día, a todos mis colaboradores de la embajada, a los representantes del colegio francés la Condamine, de las alianzas francesas en Ecuador, del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD); del Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA), quienes efectúan cada día un trabajo notable al servicio de los franceses y de las relaciones franco-ecuatorianas. Su éxito se facilita por la amistad histórica y los profundos lazos culturales que unen a nuestros pueblos. Los resultados obtenidos durante estos 3 últimos años son el fruto del compromiso de lo que llamaría el « equipo francés » en Ecuador, y se los agradezco profundamente.

Ahora, unas palabras a propósito de nuestras empresas francesas presentes en el Ecuador.

Este año, la embajada ha podido contar con su apoyo esencial para el éxito de esta fiesta nacional. Su ayuda fundamental es sólo una de las facetas de la fructífera relación, que hemos sabido desarrollar juntos. El diálogo permanente con los líderes de negocios permite a la Embajada entender mejor la realidad ecuatoriana para aprovechar las oportunidades. Por mi parte, he intentado compartir mis análisis y facilitar algunos de sus emprendimientos. Quisiera subrayar aquí la importancia del papel desempeñado por la Cámara de Comercio e Industria franco-ecuatoriana. Su compromiso es cada vez más visible en la promoción del comercio entre los dos países. Una muestra de ello es el creciente éxito del Salón del Chocolate.

Finalmente, me gustaría presentar mi agradecimiento más caluroso a la comunidad francesa por todo lo que aporta a las relaciones entre Francia y Ecuador. Está presente en numerosos sectores de la sociedad civil e incluso en el gobierno. En su mayoría, es binacional y completamente bi-cultural, y esta comunidad dinámica y emprendedora contribuye a la fluidez y a la calidad del diálogo franco- ecuatoriano.

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No es un secreto para nadie; Europa atraviesa actualmente por un periodo difícil, marcado por la crisis económica y financiera. Desde luego, Francia no se escapa. Y esta crisis se refleja en el ambiente interno francés e incluso en nuestra vida política.
Sin embargo, quisiera plantear una opinión en contra de una idea equivocada, que se refleja incluso en algunos comentarios escuchados aquí, según la cual, ante la crisis, el liderazgo francés se mostraría demasiado discreto, hasta indeciso. Nada más falso: la Francia del presidente Hollande ha adoptado una línea económica y social muy clara, alrededor de dos ideas-ejes que son la fidelidad de Francia al compromiso europeo, y el rechazo de una austeridad ciega que nos conduciría inexorablemente a la recesión y al desempleo.

Es demasiado fácil echarle la culpa a la Unión Europea. El presidente de la República lo dijo claramente, reglas europeas comunes son necesarias, y Francia no tiene la menor intención de faltar a sus compromisos. Aplicar una política de seriedad presupuestaria, no es algo incompatible con una política de estímulo de la economía. Este estímulo es el caballo de batalla de Francia y es el deber de la Unión Europea, que tiene la capacidad de implementarlo, en particular a través del Banco Europeo de Inversiones. La Unión Europea esta enrumbada en el camino correcto a través de dos decisiones recientes: en primer lugar, las medidas contra el desempleo juvenil; y en segundo lugar, el otorgamiento de un plazo adicional para permitir a los Estados miembros alcanzar los objetivos presupuestarios.

El programa de acción implementado por el gobierno francés converge con los objetivos de competitividad y crecimiento. El presidente Hollande anunció que no aumentará los impuestos durante los dos próximos años. Tal orientación sería contraria al estímulo necesario para nuestra economía. Para mantener nuestros compromisos en materia presupuestaria, indicó que nuevas economías se realizarán, no sólo en el ámbito estatal, sino también a nivel de las administraciones locales y en los gastos sociales.
Para la competitividad y el crecimiento, numerosas medidas han sido tomadas, de las cuales, en mi opinión, las dos más importantes son el pacto de competitividad y el banco público para la inversión. El pacto de competitividad ya permitió disminuir el coste de mano de obra de 2%. El banco público para la inversión contribuye al financiamiento de la inversión, en particular de las pequeñas y medianas empresas.
En el ámbito social, medidas muy ambiciosas han sido adoptadas. 100 000 “emplois d’avenir” – “empleos del porvenir” - serán creados en el sector público y 70 000 « contrats de génération » - “contratos de generación” - permitirán simultáneamente la contratación de un joven profesional y el mantenimiento de un empleado antiguo en su cargo dentro de la empresa. Estas medidas se inscriben dentro del marco de una concertación profunda con el sector privado y los actores sociales, cuyos frutos han sido visibles a través de una reforma consensuada del mercado de trabajo.

Francia es también muy activa en el escenario internacional. Hace 6 meses, el presidente Hollande decidió responder positivamente a la solicitud de las autoridades malienses de apoyarlas militarmente frente a grupos terroristas que ya ocupaban ilegalmente la parte norte de Malí. Solicitada por Malí, sostenida por todos los países africanos y las Naciones Unidas, la operación fue un éxito.
Las elecciones están previstas a finales del mes y tropas de Naciones Unidas van a tomar el relevo de las tropas francesas y africanas, a titulo de las operaciones para el mantenimiento de la paz.
¿Porque Francia intervino en Mali? Primero, para responder a la solicitud de un país amigo amenazado en su integridad y su soberanía. Luego, y el presidente francés se explicó ampliamente sobre el tema, para responder a la amenaza terrorista que afecta a todos los países de África del oeste y también a Francia misma, como lo mostraron los sucesivos asesinatos perpetrados por un francés reclutado por Al Qaïda, primero a militares luego a niños de confesión judía, en marzo de 2012.

De forma general, Francia se comprometió fuertemente para contribuir a la paz y al respeto de los derechos humanos en el Medio-Oriente que sigue siendo desgarrado por muchos conflictos religiosos, políticos y territoriales. Así, Francia apoyó el proceso de democratización iniciado en Marruecos y ha fortalecido su relación con Argelia, a través de gestos que ayudaron a curar las heridas del pasado. Francois Hollande efectuó recientemente una visita a Túnez, país que inició la primavera árabe, la cual expresa las aspiraciones de una nueva generación y lleva una gran esperanza democrática.
Por último, ante los horrores de la guerra civil en Siria, Francia conjuntamente con la comunidad internacional, ha condenado los abusos del régimen de Bachar. Francia fue el primer país en reconocer a la oposición como el único representante legítimo de la población siria. Criticó la entrega de armas al régimen por parte de terceros países y tomó una posición de principios, con Gran-Bretaña, sobre un posible levantamiento del embargo de armas a la oposición, bajo una serie de condiciones.

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Tratemos ahora del tema de la relación bilateral entre Francia y Ecuador. Indudablemente, desde el año pasado, hemos avanzado mucho. Las consultas bilaterales que tuvieron lugar en octubre de 2012 en París, permitieron la adopción de una hoja de ruta enfocada en el desarrollo de los intercambios económicos, y de la cooperación científica y universitaria. También ha sido confirmada la continuación de nuestras acciones de cooperación en el campo policial, del sistema penitenciario y de la justicia.

Los esfuerzos de ambas partes dieron lugar rápidamente a resultados concretos, con la visita a Quito de la ministra francesa de Comercio Exterior, Nicole Bricq, quien firmó con el ministro de Finanzas Patricio Rivera un protocolo de financiamiento del proyecto de tren ligero de Cuenca, bajo crédito concesional francés por una suma de 115 millones de dólares. Desde entonces, los dos contratos comerciales fueron firmados por la ciudad de Cuenca, el primero con la empresa francesa Artelia en el campo de la asistencia para la gerencia del proyecto, y el segundo con un consorcio liderado por Alstom con respecto al material rodante.

La participación del ministro francés de economía social y solidaria, Señor Benoît Hamon, a la investidura del presidente Rafael Correa, permitió seguir el diálogo económico bilateral y plantear temas relativos a la protección de las inversiones francesas en Ecuador y a la apertura esperada de las negociaciones comerciales con la Unión Europea.

En el ámbito científico, varios programas están en curso, especialmente el estudio sobre el impacto del cambio climático en la biodiversidad; la investigación en los riesgos sísmicos y volcánicos, en una óptica de prevención; el análisis de los impactos sociales y ambientales de la explotación petrolera en Ecuador; y por último la investigación en arqueología, en la perspectiva de la valorización de los saber-hacer y de las culturas ancestrales, particularmente en la Amazonía.
Francia trabaja en conjunto con la SENESCYT y el ministerio de talento humano para identificar nuevos ejes de trabajo, y apoya la creación de las futuras redes universitarias y científicas (especialmente Yachay e Iqiam). Cada año, Francia forma a casi 500 estudiantes ecuatorianos en los establecimientos de enseñanza superior franceses. Nos alegra también, el incremento de los programas de becas del gobierno ecuatoriano, los cuales permiten a numerosos estudiantes seguir sus estudios en Francia.

El espíritu de la misión geodésica sigue todavía presente entre Francia y Ecuador. Les invito, al respecto - y para concluir – a leer el excelente libro que ha sido publicado por la FLACSO, titulado " Ecuador y Francia: diálogos científicos y políticos desde 1735 hasta el día de hoy”. Esta obra es el resultado directo de la conferencia que tuvo lugar en marzo de 2012, en presencia de la Ministra María Fernanda Espinosa quién, en ese entonces, estaba a cargo de la coordinación del Ministerio de Patrimonio.

Hoy, el gobierno ecuatoriano ha decidido posicionar la ciencia y la tecnología en el corazón del proyecto de cambio de la matriz productiva del país.

Francia está dispuesta a llevar su contribución al proyecto, al cual saluda la dinámica de innovación y la ambición social.

Vive la République, Vive la démocratie, Vive l’Equateur et Vive la France !

Dernière modification : 17/07/2013

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